Según los últimos avances
científicos, es probable que el cambio climático tenga un impacto
significativo para el medio ambiente, y por tanto como hemos visto, para
la salud humana.
El medio ambiente se
incluye como un elemento más en la gestión de la empresa dado que la
realidad es que constituye un elemento importante a considerar por el
hecho de estar íntimamente ligado a la contaminación producida por las
actividades industriales. Esta inclusión ha surgido por tres factores
principalmente:
El primero de estos
factores proviene de la exigencia social, cada vez mas extendida, de
preservación de nuestro planeta en unas condiciones aceptables de hábitat
para nuestros descendientes. Esto está llevando a que los consumidores
estén exigiendo, cada vez con más fuerza, unos productos que no dañen
el medio ambiente. Según una encuesta realizada en 1989, un 72% de los
ciudadanos de la UE consideraban que la lucha contra el deterioro del
medio ambiente requiere acciones urgentes e inmediatas. Estas exigencias
están dando lugar a la aparición de marcas, etiquetas, etc.. destinadas
a mostrar la bondad del producto hacia el medio ambiente. En los países más
avanzados en este aspecto los ecoproductos ya están identificados con sus
propios sellos, "el Ángel azul" en Alemania, "el Cisne
blanco" en los países nórdicos, etc.
Como consecuencia de esta
presión social, la UE, los Estados, las Comunidades Autónomas,
Diputaciones y Ayuntamientos están desarrollando una normativa para
preservar el medio ambiente que incide muy directamente en la empresa.
Esta variedad de organismos emisores de normativa y la cantidad de la
misma que está surgiendo, crea en la empresa tradicional un gran problema
de adaptación a las nuevas circunstancias.
Por otro lado, esta
acumulación de normativa puede impedir a la empresa el acceso a nuevos
mercados por un incumplimiento de la misma.
Desde un punto de vista
meramente económico, la gestión medioambiental puede reportar ventajas a
la empresa debido a una reducción de costes, con lo que se obtiene un
mayor margen. La reducción de costes de explotación puede venir por: