Profundizando en lo
anteriormente expuesto, hoy en día existen un cierto número de efectos
sobre la salud que se suponen provocados por factores medioambientales;
algunos ejemplos:
-Las enfermedades
respiratorias, el asma y las alergias, por la contaminación del aire, en
ambientes cerrados o al aire libre.
-Trastornos neurológicos
de desarrollo, por los metales pesados, los POP (Persistant Organic
Polutants, contaminantes orgánicos persistentes) como, por ejemplo, las
dioxinas, los PCB y los plaguicidas.
-El cáncer infantil, por
una serie de agentes físicos, químicos y biológicos (p. ej., humo de
tabaco en el núcleo familiar, exposición profesional de los progenitores
a disolventes).
-La exposición al humo del
tabaco durante el embarazo aumenta el riesgo de síndrome de muerte súbita
entre los bebás, de déficit de peso al nacimiento, de un funcionamiento
reducido de los pulmones, de asma, de insuficiencias respiratorias y de
infecciones del oído medio.
-Los plaguicidas tienen
probablemente un efecto sobre la situación inmunológica, la alteración
de los procesos endocrinos, los trastornos neurotóxicos y el cáncer.